Sentís que estás vivo, pero no entendés por qué. No es casualidad. Hay un propósito eterno detrás de tu existencia.
Naciste. Creciste. Vivís. Pero en algún momento…
te hiciste la pregunta que nadie puede evitar:
¿Para qué nací?
No se trata de qué vas a estudiar. Ni de qué vas a lograr.
Ni de qué lugar vas a ocupar en el mundo.
La pregunta es más profunda: ¿Cuál es el sentido real de mi existencia?
Y si todavía no encontraste la respuesta… es porque esa respuesta no viene de vos.
No viene de tus deseos, ni de tus planes. Viene de Aquel que te creó.
Dios no te trajo a este mundo por error. No fuiste un accidente biológico.
Naciste porque Él deseó que existieras.
Y naciste con un propósito eterno: que Cristo viva en vos.
La verdadera vida no empieza con tu primer respiro… empieza cuando lo conocés a Él.
Y hoy, ahora mismo puede comenzar.
Si alguna vez te preguntaste: “¿Para qué nací?”
y no encontraste una respuesta que te llene de verdad…
es porque esa respuesta no está en vos.
Está en Dios.
Y hoy podés acercarte a Él. No para entender todo…
sino para empezar una vida real, con sentido eterno.
Si querés, podés hablarle ahora mismo. Sí, ahora mismo:
Señor Jesús…
toda mi vida me pregunté para qué estoy acá.
Y busqué respuestas en muchos lugares… pero sigo vacío.
Hoy entiendo que no nací para sobrevivir… nací para conocerte.
Para que vivas en mí. Para que mi historia tenga un sentido eterno.
Te entrego mi vida. Tomá el control.
Revela-me tu verdad. Viví en mí. Hazme una nueva criatura.
Y mostrale al mundo, a través mío, para qué fui creado.
Amén.
Si hoy entendiste que no naciste por casualidad…
entonces diste un paso hacia la verdad más profunda:
Cristo te pensó antes de que nacieras.
Seguí descubriendo el propósito eterno
en la sección Jóvenes que Vienen a Él.
Ahí vas a encontrar palabra viva, que no motivan:
despiertan.
Y si necesitás seguir escuchando,
andá a la sección de Música.
No son canciones para llenar el aire,
sino para llenar el alma.
Y si esto habló a tu corazón…
compartilo.
Porque muchos viven sin saber para qué nacieron,
y hoy podés ser vos quien les muestre el camino.
¿Qué despertó esto en vos? Abrí tu corazón y compartilo. Dejá tu huella aquí.Cancelar respuesta
No estás solo: Dios te está llamando
En medio del ruido, hay una voz que te llama. No estás solo. Dios te está buscando desde siempre.
Puede que estés rodeado de gente…
pero igual te sentís solo.
Puede que sonrías… pero por dentro estés cayendo.
Puede que nadie lo sepa… pero vos sí.
Lo que sentís no es locura. No es casualidad.
Es una voz que no se calla. Es un llamado que no viene de afuera,
viene de lo más profundo.
Dios no se olvidó de vos.
Te viene llamando desde antes que lo buscaras.
Y si estás leyendo esto, no es por accidente.
Él quiere encontrarse con vos. Quiere darte una vida nueva.
Una vida real.
No estás solo. Dios te está llamando.
No sigas ignorando esa voz.
Es Dios, llamándote por tu nombre.
No importa cuán lejos estés,
podés hablar con Él ahora mismo.
Si querés, te acompaño en una oración sencilla y sincera.
Señor Jesús,
no sabía que me estabas buscando… pero ahora entiendo que siempre estuviste ahí.
Perdoname por alejarme, por no escucharte,
por tratar de llenar mi vida con otras cosas.
Te entrego lo que soy, con todo lo que traigo.
Viví en mí. Mostrame el camino. No quiero seguir solo.
Gracias por llamarme. No me sueltes. Nunca más.
Amén.
Si hoy hablaste con Dios… no fue una emoción.
Fue un encuentro real.
Te invitamos a seguir conociendo más en la sección
Jóvenes que Vienen a Él, donde vas a encontrar mensajes como este,
hechos para vos.
También podés entrar a la sección de Música, para escuchar canciones que no solo suenan…
sino que hablan verdad.
Y si algo de esto te tocó… compartilo.
Capaz alguien que conocés también necesita saber que no está solo.
¿Qué despertó esto en vos? Abrí tu corazón y compartilo. Dejá tu huella aquí.Cancelar respuesta
Tu historia no termina así
Aunque todo parezca perdido, no es el final. Dios puede escribir un nuevo comienzo. Tu historia no termina así.
Tal vez te equivocaste. Tal vez perdiste el rumbo.
Tal vez nadie sabe lo que estás atravesando… y vos ya no sabés cómo salir.
Sentís que esta parte de tu vida te marcó para siempre. Que lo arruinaste. Que no hay vuelta atrás.
Pero Dios no mira tu historia como la mirás vos. Donde vos ves un final, Él ve un comienzo.
Donde vos ves culpa, Él ofrece perdón. Donde vos ves cenizas, Él puede traer vida.
Jesús no vino a ayudarte a seguir igual… vino a darte una nueva vida.
No estás acá por casualidad. Tu historia no termina así.
Si sentís que este mensaje habló directo a tu corazón…
no ignores esa voz. Dios no está lejos.
Está esperando que le hables.
No importa cómo estés, ni lo que hayas hecho. Podés orar ahora mismo.
Podés rendirte. Podés empezar de nuevo.
Señor Jesús,
no quiero seguir así. Estoy cansado de intentar solo.
Me equivoqué… y hoy vengo a Vos con todo lo que soy.
Perdoname. Limpia mi vida.
Quiero empezar de nuevo. Me rindo a Vos.
Tomá el control. Viví en mí.
Y no me sueltes nunca.
Hazme, ahora, una nueva criatura.
Amén.
Si oraste con sinceridad, no estás solo.
Te invitamos a seguir conociendo más en la sección Jóvenes que Vienen a Él.
Vas a encontrar mensajes que hablan directo a tu corazón.
También podés entrar a la sección de Música,
donde hay canciones hechas para acompañarte en este nuevo comienzo.
Y si esto te habló… compartilo con tus amigos, familia, o con alguien que lo necesita.
¿Qué despertó esto en vos? Abrí tu corazón y compartilo. Dejá tu huella aquí.Cancelar respuesta
¿Dios me puede amar tal como soy?
Cargás con errores, dudas y heridas… y te preguntás si Dios puede amarte así. La respuesta no es lógica. Es eterna.
Sabés lo que hiciste.
Y sabés cómo estás por dentro.
No necesitás que nadie te diga lo roto que estás. Lo sabés mejor que nadie.
Por eso, cuando escuchás que “Dios te ama”, algo adentro tuyo se resiste.
Pensás: “¿Así, tal como soy?” “¿Con mis errores, mis vicios, mis caídas?”
La respuesta no es lógica. Es sobrenatural.
Sí.
Dios te ama tal como estás. Pero no para dejarte igual.
Te ama tanto… que vino a cambiar tu historia desde adentro.
Él te amó cuando todavía estabas lejos.
Te vio en el barro… y decidió acercarse igual.
No para felicitarte… sino para salvarte.
Jesús no espera que estés limpio para amarte.
Él murió en la cruz sabiendo todo de vos.
Y si hoy sentís que ese amor te está buscando…
es porque ya te encontró.
Solo falta que respondas.
Si alguna vez pensaste que no eras digno del amor de Dios,
es porque todavía no entendiste lo más profundo del Evangelio.
No es que Dios ama porque te portás bien…
Dios ama porque Él es amor.
Y si sentís que este amor te está llamando,
no esperes a estar mejor.
Podés hablar con Él ahora mismo, tal como estás.
Sí, Ahora:
Señor Jesús,
yo creí que no podía acercarme a Vos tal como soy…
pero ahora entiendo que nunca me dejaste de amar.
No tengo nada para ofrecerte,
solo una vida rota.
Perdoname por alejarme, por dudar de tu amor,
y por buscar en otros lados lo que solo Vos podés dar.
Hoy me rindo. Viví en mí.
Limpia mi vida completamente.
Haceme nuevo.
Gracias por amarme… cuando yo mismo me había soltado.
Amén.
Si este mensaje tocó algo profundo en vos… no lo ignores.
Seguí explorando la verdad que transforma en la sección Jóvenes que Vienen a Él.
No es contenido. Es vida verdadera que se revela paso a paso.
Y si sentís que el amor de Dios empezó a hablarte,
en la sección de Música vas a encontrar canciones
que no son decorado… son testimonio vivo.
Y si esto fue real para vos, compartilo.
Porque hay otros que también se preguntan si Dios los puede amar tal como son.
¿Qué despertó esto en vos? Abrí tu corazón y compartilo. Dejá tu huella aquí.Cancelar respuesta
¿Existe alguien que no me falle nunca?
Todos te fallaron alguna vez. Algunos más de una. Pero hay uno que nunca te falla. Y hoy te está esperando.
Hay decepciones que duelen más que otras.
Cuando alguien en quien confiabas te falla…
algo se rompe adentro.
Y después de un par de golpes, empezás a desconfiar de todos.
Te cerrás.
Sonreís, pero con distancia. Esperás poco…
porque ya te fallaron mucho.
Pero hay alguien que no vino a pedirte confianza:
vino a mostrarte que Él sí es digno de ella.
Jesús no falla. No miente.
No traiciona. No cambia con el tiempo.
Él no te ama por temporadas… te ama desde la eternidad.
Y cuando todos te soltaron, Él ya estaba ahí.
Tal vez hoy te cuesta creer. Pero Él no se cansa de buscarte.
Y su fidelidad… no depende de la tuya.
Y su fidelidad… no se basa en cuántas veces lo buscás,
ni en lo bien que te comportás, ni en si hoy creés con fuerza o estás dudando.
Él sigue siendo fiel, incluso cuando vos no lo sos. Porque su fidelidad no nace de tu constancia,
nace de su carácter eterno.
No cambia cuando fallás. No se enfría cuando te alejás. Es firme… porque Él es verdad.
Y lo demostró de la única manera que no deja dudas: muriendo por vos en la cruz…
y resucitando para darte una vida que no se rompe.
Nadie más hizo eso por vos. Nadie más puede hacerlo.
Si sentís que nadie fue constante, que todos te fallaron,
quiero decirte algo claro: Jesús no es uno más.
Él no vino a pedirte nada.
Vino a demostrarte su amor con hechos eternos.
Y si hoy querés acercarte a Él, no necesitás entenderlo todo.
Solo rendirte y hablarle desde el corazón.
Podés hacerlo ahora. Sí, Ahora:
Jesús…
me cuesta confiar. Me fallaron tantas veces… que empecé a cerrar mi corazón.
Pero hoy escuché que vos no fallás. Que tu amor es firme. Y que lo demostraste en la cruz.
Hoy, y ahora, quiero rendirme. Hazme una nueva criatura.
Quiero conocerte. Viví en mí. Revelate. Y no me sueltes.
Gracias por seguir llamándome… aunque yo me alejé.
Amén.
Si hoy hablaste con Jesús…
aunque haya sido con desconfianza, aunque no tengas todo claro…
ese fue un paso real.
Seguí conociendo su fidelidad en la sección Jóvenes que Vienen a Él.
No es teoría. Es verdad viva…
que te va transformando desde adentro.
Y si necesitás seguir escuchando, andá a la sección de Música.
Ahí hay canciones que no te entretienen: te abrazan con verdad.
Y te revelan que Cristo Vive, que murió y resucitó... para darte vida.
Y si este mensaje te tocó… compartilo.
Tal vez alguien que conocés también se está preguntando
si queda alguien que no le falle.
¿Qué despertó esto en vos? Abrí tu corazón y compartilo. Dejá tu huella aquí.Cancelar respuesta
¿Qué despertó esto en vos? Abrí tu corazón y compartilo. Dejá tu huella aquí.