¿Para qué nací?

Sentís que estás vivo, pero no entendés por qué. No es casualidad. Hay un propósito eterno detrás de tu existencia.

No estás solo: Dios te está llamando

En medio del ruido, hay una voz que te llama. No estás solo. Dios te está buscando desde siempre.

Tu historia no termina así

Aunque todo parezca perdido, no es el final. Dios puede escribir un nuevo comienzo. Tu historia no termina así.

¿Dios me puede amar tal como soy?

Cargás con errores, dudas y heridas… y te preguntás si Dios puede amarte así. La respuesta no es lógica. Es eterna.

¿Existe alguien que no me falle nunca?

Todos te fallaron alguna vez. Algunos más de una. Pero hay uno que nunca te falla. Y hoy te está esperando.