Volver del pecado: restauración y no maquillaje

Dios no maquilla el pecado: lo limpia con sangre. Volver a Él es rendirse, no disimular, ni hacer buenas obras.

Volver a Cristo no es mejorar: es rendirse

Cristo no te llama a mejorar: te llama a rendirte. Volver a Él no es portarse bien, es soltar el control.

Última oportunidad no es mañana: es ahora

Dios no promete un mañana. El tiempo de arrepentirte y rendirte a Cristo… es hoy. es Ahora.

¿Puede Dios perdonarme después de lo que hice?

Sí. La sangre de Cristo no tiene límite. No importa lo que hiciste: si te rendís, hay perdón, restauración y vida nueva.

¿Por qué sigo vacío si tengo todo?

Nada llena lo que solo Cristo puede habitar. Tener todo sin Él… es no tener nada.